Una buena carne es una buena carne, cada día más difícil de encontrar.
Ahora con el festival de las recetas y la cantidad de variados textos en las etiquetas nos podemos entretener hasta dar con la que nos sulivelle.
Olvidados de las aves y de la caza, de los cabritos, cochinillos, y corderos, hoy es un buen día para centrarnos en la carne sólo de vacuno.
Mucho tengo yo que decir de mi temporada de vaquero, que incluso me coincidió con las vacas locas, pero una ternera, o una vaca, o un buey, que pasten en jugosas praderas poco tienen que ver con la mayoría de los sufridos animales rústicos hispanos que sólo comen cuando llueve y hay hierba, y encima deben treparse montañas para luego llegar hasta el valle donde se encuentra el agua para beber. Que en épocas de sequía corre el riesgo de no estar ni siquiera limpia y sí chocolatosa.
Hasta los años 90 en el campo en cuanto enfermaba una vaca se decía: esta para hamburguesas.
Las picarescas son capaces de todo y de mucho más.
Tras todas estas amplias posibilidades resulta que antes se comía sólo de lo cercano, de lo próximo, y la gente era como su tierra porque sólo comía lo que su tierra daba.
Ahora todo es distinto. Incluso es al revés.
Hoy mi filete era belga y había sido despiezado en Dinamarca.
Son dos lugares escasamente chapuceros así que la carne estaba exquisita. Y fresca a pesar del largo viaje.
Pero es que los pimientos del piquillo, envasados en un afamado por sus buenísimas verduras pueblo de la Rioja, llevaban un letrerico en la etiqueta que decía: procedentes de Perú.
Y los espárragos, enlatados en Navarra, en otra afamada catedral esparraguera, añadían en la letra muy pequeña: Producto de China.
¿Qué cara tendré yo tras esta comida? ¿Qué jaleo les habré proporcionado a mis genes que no sabrán ya ni como ser...? Esto es lo que pasa.
Que ya nadie es de ningún sitio concreto y sí de todos los sitios porque ¡¡¡sólo somos lo que comemos!!!
Y dentro de lo variado de cada país, ¿de qué parte del Perú serán mis pimientos? ¿Serán de la jungla, del desierto, del altiplano?
Anda que es pequeña China como para localizar el exacto origen de mis espárragos. ¿Serán del Sur o del Este? ¿Beijing cercano o Shangai distante?
A todo ello se une lo de la fecha de caducidad.
Antiguamente no había estas cosas.
Sólo mandaba la nariz.
Al menor tufillo había llegado la caducidad.
En medio de tanta información voy a ver cómo me las arreglo para, encima, mejorar.

1 comentarios:
como hace mucho que no vas de calahorra a la sonsierra no sabes que hay que ir a comprar consevas con las gafas y leer la letra pequeña o mirar el precio que coincide con el paladar
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